El Inmaculado Corazón de María es una devoción que honra el corazón de la Virgen como símbolo de su amor puro, su fe inquebrantable y su total entrega a la voluntad de Dios. Representa su interior sin mancha, lleno de gracia, humildad y confianza absoluta en el Señor.
Esta advocación destaca especialmente su unión íntima con el corazón de su Hijo, Jesucristo. El corazón de María es contemplado como refugio seguro, escuela de obediencia y modelo de vida interior. A lo largo de la historia, diversos pontífices han promovido esta devoción, particularmente después de las apariciones de Fátima, donde la Virgen invitó a la consagración a su Inmaculado Corazón como camino de conversión y paz.
La Iglesia celebra su memoria el día siguiente a la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, subrayando la profunda comunión entre ambos corazones: el amor redentor de Cristo y la respuesta fiel de María.
ORACIÓN
Inmaculado Corazón de María, lleno de amor y ternura, guíanos hacia tu Hijo Jesús. Enséñanos a vivir con pureza de intención, humildad y confianza en Dios. Acoge nuestras familias bajo tu protección y condúcenos siempre por el camino de la fe. Amén.


