San José es el esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús. Hombre justo y silencioso, descendiente de la casa de David, ejercía el oficio de carpintero en Nazaret. Los Evangelios lo presentan como un hombre obediente a la voluntad de Dios, capaz de actuar con prontitud y confianza incluso en medio de la incertidumbre.
Cuando supo que María esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo, decidió no abandonarla y acogió con fe la misión que Dios le confiaba. Protegió a la Sagrada Familia huyendo a Egipto ante la amenaza de Herodes y, más tarde, regresó a Nazaret, donde trabajó con esfuerzo y discreción para sostener su hogar.
San José es modelo de paternidad responsable, trabajo digno y fidelidad silenciosa. La Iglesia lo reconoce como Patrono Universal y protector de las familias, los trabajadores y la Iglesia misma. Su grandeza no estuvo en palabras, sino en hechos concretos de amor, entrega y confianza plena en Dios.
ORACIÓN
San José, custodio fiel de Jesús y María, enséñanos a confiar en Dios en todo momento. Danos un corazón obediente, trabajador y generoso. Protege a nuestras familias, fortalece nuestra fe y acompáñanos en el camino de cada día. Amén.
ARTÍCULOS


